Intervenciones psicosociales y sanitarias en las prisiones

Los servicios dirigidos a los presos consumidores de droga se están ampliando en las prisiones. La mayoría de los países en que el tratamiento de la drogodependencia existe de forma generalizada en las prisiones adopta igualmente medidas de reducción de daños (Cuadro 4). Sin embargo, un análisis de los programas penitenciarios recogido en el EDDRA (Exchange on European Drug Demand Reduction Actino, Intercambio de medidas europeas para la reducción de la demanda de drogas) reveló que el objetivo predominante de las intervenciones no está relacionado con la salud, sino que pretende la reducción de la delincuencia relacionada con las drogas (79).



Por lo general, en cada país existen servicios específicos en la práctica totalidad de los centros penitenciarios o, por el contrario, dichos servicios no se ofrecen en casi ninguna de ellas. Esto se aplica especialmente a las medidas de reducción de daños, como se indica en el Cuadro 4. En casi todos los establecimientos penitenciarios de aproximadamente dos tercios de los Estados miembrosse realizan programas de análisis de sangre y vacunación y se facilitan desinfectantes y preservativos, pero estas actividades son totalmente inexistentes en aproximadamente un tercio de los Estados miembros. Este hecho refleja el papel crucial que desempeñan las políticas nacionales a la hora de determinar la disponibilidad de servicios penitenciarios. No obstante, antes del despliegue a escala nacional de una política generalmente se realizan proyectos piloto en algunas prisiones.

La desintoxicación es la medida más extendida. Existe en casi todas las prisiones de nueve países, y se encuentra menos extendida en tan sólo tres países, Grecia (datos de 2001), Italia y Noruega. La intervención menos investigada es el intercambio de jeringuillas: los programas de intercambio de jeringuillas existen únicamente en España (11 de 68 prisiones) y Alemania (cuatro de 222 prisiones). La posibilidad de acceder a un tratamiento de sustitución sigue la misma pauta que la existente en la sociedad (salvo en los Países Bajos) y existe en casi todas las prisiones de seis Estados miembros. Otros países lo ofrecen en muy pocos de sus centros penitenciarios, o no lo ofrecen (Cuadro 13 OL).




(79)  OEDT, intervenciones para la reducción de la demanda de drogas y de los daños realizadas por los sistemas penales - un análisis de los programas de las comisarías de policía, tribunales y prisiones.